domingo, 3 de junio de 2012

EL SUEÑO

Nada era cierto. Todo había sido un mal sueño. Muy malo.

Un niño de once años de edad vivía feliz en su casa, en Asia.
Cuando tenía cuatro años, una gran galerna destruyó toda la ciudad  en menos de cuatro horas.
Desde entonces, la oscuridad le daba mucho miedo.
Su madre le contaba cuentos todas las noches. Eran unos cuentos increibles relacionados con la Navidad, con la intención de quitarle el miedo.
Hasta que un extraño día sus amigos de la escuela le hablaron de Papá Noel.
Al llegar a casa preguntó:
-Mamá ¿Que es la Navidad?
-Mañana lo sabrás.
Se fue a dormir extrañado y al día siguiente había una cajita junto a su vieja cama.
Al abrirla apareció un osito de peluche.
Viniendo del colegio notó que la mochila vibraba.
!Era el oso de peluche! Vio que se movía y que tenía los ojos muy rojos. Pegó un salto y...
Se encontró en su casa, él solo.
!Y una cajita abierta!

martes, 15 de mayo de 2012

RÍO DE PLATA

Hola
Esta foto la hice en Oiaquint.
Me gustó mucho porque no parece un riachuelo, sinom que parece que el agua es papel de plata.

Espero que os guste.
Agur:

domingo, 29 de abril de 2012

POR FIN VEMOS CÓMO ES EL TRUCO

LA NIÑA Y EL LIBRO

Él le había prevenido sobre el libro.
Ahora era demasiado tarde.

En el capítulo 17 se durmió, pero aún así seguía leyendo, o era eso lo que creía.
No se lo podía creer, ahora era ella la protagonista. Sabía que era un libro de fantasía, pero, cómo en todas las historias, sabía que iba a pasar algo horroroso.
De pronto se encontró en un bosque oscuro y muy húmedo. Era de noche, vió una cueva y se dirigió a hacia ella. Era oscura y dentro se oían ruidos y chillidos.
De repente algo se enredó en el pelo, vió que era un murciélago, salió corriendo y cayó por un agujero enorme.
Quedaban solo unos metros para llegar al suelo, pero... se despertó.
¡Qué sueño más horripilante!

EL ARPA

Así que es verdad, pensó, es realmente cierto.

Celestino era un anciano que vivía en un pueblo muy lejano.
Estaba en su habitación y tenía en sus manos aquel viejo arpa que le regaló su padre cuando era pequeño. Volvió a tocar aquella melodía y comprobó que con cada nota se volvía más joven.
Las canas y las arrugas iban desapareciendo, encontrándose con más fuerza.
¡Qué estaba pasando! No se lo podía creer.
Cuando dejó de tocar el arpa volvió a ser el mismo viejo de antes, y pensó que lo mejor sería guardarlo y darselo a su nieto como hizo su padre con él. Guardó el arpa en el armario y se acostó en su cama.
¡Y siguió soñando...!